Retratando...

ÁNGEL RODRIGO

Angel Garcia

De mote “el Amalio” ha sido un trabajador incansable. Desde los 9 años que empezó a plegar olivas hasta que se jubiló de zapatero pasando por el trabajo de bracero en la Masía de Posalet y en el monte con José el don Millón, también en el estraperlo. De albarquero empezó sin saber el oficio, pero poco a poco fue mejorando y ha estado en esta profesión 30 años. A la escuela fue poco. De la guerra y posguerra recuerda el hambre y lo que comían pero nos aclara que lo que se comía era de verdad, con su sabor natural.El tiempo se vivía de una forma más lenta, cuando iban al campo, llevaban la merendera y pasaban allí todo el día. El agua la transportaban en botijas adaptadas para los carros. Recuerda y nos explica muy bien la existencia de las dos bandas en el pueblo y las orquestas que de ellas derivaron. El baile en el Chicolino y luego en Ca Llueca. Fue a clases de esperanto y aprendió bastante. Y nos relata cómo hacían patines con los rodillos de los coches viejos y cómo cazaba ranas en el río.



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